martes, 9 de marzo de 2010

Bob acordó con el portero esconder un juego de llaves en el almacén para la basura de la primera planta. (El almacén es un armario ubicado en el pasillo de cada planta en el que, de lunes a viernes, los residentes depositan su basura --previamente separada-- para que el portero la recoja y coloque en los depósitos. Los fines de semana, el armario está cerrado). A condición de que no tiré basura durante los fines de semana, el portero accedió. Ahora Bob disfruta de las ventajas de salir a la calle sin llaves. Cuando regresa, únicamente abre el almacén, se hace espacio entre las bolsas de basura, descuelga las llaves del gancho (ingeniosamente colocado por encima del marco de la puerta), abre la cerradura del piso, empareja levemente la puerta o la abre de par en par a fin de evitar que el aire la cierre, regresa al almacén, vuelve a colgar las llaves, cierra el almacén y entra al piso. Bob no se cansa de hacerse la vida más cómoda.

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