miércoles, 10 de febrero de 2010

Hace unos años, Bob escribió un libro de poesía. Es un pequeño volumen con veintiún poemas, empastado con una gruesa cubierta negra. En su momento, Bob presentó el libro ante los medios de la ciudad; incluso, recibió un par de reseñas en algunos periódicos nacionales. Inicialmente, el libro se distribuyó en todas las librerías, pero ahora sólo se consigue en dos. Bob suele visitarlas para revisar cómo van las ventas. Hoy, mientras Bob realizaba su inspección, encontró a un par de chicas que hojeaban su libro; revisaron la dedicatoria y un terceto en las primeras páginas. Se acercó a ellas y esperó unos minutos. De pronto, una de las jóvenes dijo: 'Pues, me lo llevó'. Inmediatamente después, Bob intervino: 'Pues te lo firmó'. Ante la sorpresa de la joven, Bob le explicó que él era el autor. La segunda chica no resistió y tomó un ejemplar para ella. Bob dedicó ambos libros. Una de la chicas se llamaba Esther.

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